Coloca el cinturón lumbar alrededor de tu cintura, asegurándote de que la etiqueta de seguridad quede hacia adentro. El panel debe quedar al frente del cuerpo.
Coloca el cinturón lumbar alrededor de tu cintura, asegurándote de que la etiqueta de seguridad quede hacia adentro. El panel debe quedar al frente del cuerpo.
Lleva el cinturón hacia la espalda y abróchalo firmemente hasta escuchar el “click” de seguridad.
Ajusta el cinturón para que quede cómodo pero firme, bien centrado sobre la cintura o cadera. El panel debe quedar hacia un costado.
Ubica el broche del tirante del mismo lado del panel y colócalo en posición para cerrarlo.
Tira suavemente de la correa para comenzar a ajustar el tirante.
Continúa ajustando hasta que el portabebé quede bien pegado a tu cuerpo, sin quedar apretado.
Levanta al bebé y colócalo sobre tu costado. Sube el panel por su espalda asegurando una buena sujeción.
Inclínate ligeramente hacia adelante y gira el portabebé desde la cadera hacia la espalda, manteniendo siempre una mano sosteniendo al bebé.
Con el bebé sosteniendolo, ajusta las correas finales. Verifica que esté bien sostenido, cómodo y con libertad de movimiento.
Con el bebé ya apoyado en el panel, cierra el broche lateral del tirante hasta escuchar el “click”.
Tira suavemente de la correa para ajustar el tirante, manteniendo siempre una mano sosteniendo al bebé.
Tira suavemente de la correa para ajustar el tirante, manteniendo siempre una mano sosteniendo al bebé.
Revisa el ajuste final: el portabebé debe sentirse firme, cómodo y equilibrado.
Verifica que el bebé quede erguido, bien contenido y centrado, con las piernas en posición ergonómica.
¡Listo! Tu bebé está correctamente colocado, cerca de tu cuerpo y seguro, listo para acompañarte.